Crónicas de Xalapa
Dicen que para conocer los secretos de un lugar hay que saber dónde mirar; sin embargo, la magia está en cómo observamos al sitio anfitrión y sus misterios. Ejemplo de esto es la exploración de Xalapa, lugar que fue visitado del 28 al 30 de enero por los alumnos de segundo semestre de CCH.
El viaje inició desde muy temprano. Una pequeña caravana de autobuses condujo al animado grupo de adolescentes y maestros a una primera aventura: la exploración del Jardín Javier Clavijero. La vitalidad de toda jornada iniciante y un ojo matemático convirtió la toma de medidas en una interesante variedad de croquis y bosquejos de la bella forma que tienen las hojas encontradas en tan peculiar centro de conservación. Aunque hemos de reconocer que en el Museo de la Orquídea nos transformaron de matemáticos a entusiastas de la jardinería tras mostrarnos la colorida estética de las flores. Lo mejor… nos obsequiaron el fruto aromático de la orquídea trepadora: vainilla.
Esta vaina abrió todavía más la grata experiencia de nuestros sentidos. Por la tarde fuimos deleitados con una rica comida y un aromático café, además, la tarde nos facilitó un bonito cuadro: un montón de chiquillos del Colegio Madrid jugando juntos y felices en los columpios, los mismos que más tarde estarían rimando al compás de rap o hip hop en el kiosco de Coatepec y comprando café veracruzano para llevar a casa.
En el segundo día la mirada química en la Finca 5 surcos fue de gran ayuda para los estudiantes, pues les permitió comprender el recorrido que el llamado “oro líquido” hace de la tierra a la mesa. Asimismo, con un buen ojo literario, la misma travesía también les permitió imaginar historias inspiradas en las vivencias de esa mañana, las cuales llegaron por la noche a la hoja en blanco como el bosquejo de un cuento. Por supuesto, la experiencia venía acompañada de la calidez de sus anfitriones, unos buenos sopes y una deliciosa taza de café caliente.
Pero el viaje permitió más que explorar la naturaleza. Las calles de Xalapa esconden entre sus edificios la cultura y la tradición de esta maravillosa región. Observar la plaza, la parroquia y el Museo del vestido de Santa María Magdalena como lo haría un historiador, reveló ante nuestros ojos el legado identitario, así como las tradiciones nacidas del mestizaje y de las construcciones culturales. Con un poco más de detalle y un enfoque de género, estos recintos y las piezas que resguardan nos revelaron detalles simbólicos dignos de reflexión.
Entre la comida, el clima y las andanzas, para algunos el cierre perfecto del día fue el divertido tiempo de recreo en la alberca, para otros el delicioso momento de ir a dormir.
Al tercer y último día de la aventura, las curiosidades históricas no cesaron. El punto de encuentro entre el pasado y los exploradores de Colegio Madrid fue precisamente el Museo de Antropología de Xalapa. Caminata dirigida por un guía conocedor de los mitos, así como de los pilares sociales, religiosos y políticos de la cultura Olmeca.
Para cerrar la aventura, nos despedimos con los bellos escenarios naturales y estructurales de la Ex hacienda El Lencero. Fue un gran asomo a la vida social y económica del momento.
Conocer este rincón de Veracruz con tal variedad de miradas, también la gastronómica, fue una grata experiencia. Me atrevo a decir que este lugar tiene un antes y un después. Si alguno de nosotros vuelve a Xalapa, seguramente la encontrará más asombrosa que antes de esta práctica.