En la secundaria … apareció una batería

Como una tradición que empezó el ciclo pasado, un día, sin previo aviso, aparecen instrumentos en las diferentes secciones del Colegio. Las alumnas y alumnos, a estas alturas conocen la dinámica: saben que se encuentran ahí para ser activados libremente.

De manera espontánea y en un acuerdo tácito, el alumnado fue activando su sonido, al inicio con algo de timidez, poco a poco con mayor seguridad.  

No pasa inadvertido reconocer que la sección cuenta con muy buenos bateristas, dispuestos a compartir sus habilidades con sus compañeras y compañeros. La batería tiene la virtud de ser un instrumento generoso: comparte su sonido con los transeúntes más distantes, no es necesario estar cerca para sentir su presencia; las vibraciones le convocan a uno a escuchar atentamente.

La música no tiene muros; se cuela y resuena por múltiples espacios y es capaz de suspender el tiempo. A veces lo más sencillo y sutil puede producir encuentros e intervenir en la rutina y espacios cotidianos para generar momentos efímeros; conmovedores. 

Esta actividad fue pensada por la Coordinación de Proyecto Cultural y la Coordinación de Educación Artística como parte de una serie de acciones/intervenciones que buscan abrir espacios que convocan a lo colectivo y comunitario; espacios de vitalidad, convivencia y creatividad para todas y todos.

Si tienes alguna idea o proyecto de intervención musical o de otra índole artística, no dude en acercarte a la Coordinación de Educación Artística, con Laura Furlan y Ana Galán.

Compártenos

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *