Los códices como registro de la diversidad biocultural prehispánica
Visita al Museo Nacional de Antropología y al Jardín Botánico de Chapultepec con la generación de tercer semestre de bachillerato.
Los códices han sido una de las fuentes historiográficas más importantes para comprender el mundo prehispánico, pues ofrecen información valiosa sobre la política, la religión y la sociedad de la época, así como registros sobre el aprovechamiento de la biodiversidad con distintos fines.
Con esto en mente, el 10 de septiembre de 2026, los estudiantes de tercer semestre de bachillerato visitaron el Jardín Botánico de Chapultepec y el Museo Nacional de Antropología.
Previo a la salida de campo, los alumnos investigaron el uso de las plantas en los ámbitos social, económico y religioso de las culturas prehispánicas. Con este trasfondo, en el Jardín Botánico observaron y registraron las especies vinculadas con su investigación; asimismo, analizaron la conservación de la diversidad botánica como una estrategia de divulgación científica.
Posteriormente, cruzaron la Avenida Paseo de la Reforma para ingresar al Museo Nacional de Antropología. Durante el recorrido, se abordó la historia museográfica del recinto y su relevancia en la construcción de la identidad mexicana durante la segunda mitad del siglo XX. A continuación, los equipos recorrieron las salas Mexica, Maya y Teotihuacana, donde identificaron elementos pictográficos en códices originales y recopilaron información sobre el uso histórico de la flora.
Como proyecto final, cada equipo elaboró un códice para narrar de forma pictórica su investigación, integrando los aprendizajes y observaciones obtenidos en ambos recintos.
De esta manera, en el marco de las asignaturas de Biología e Historia de México, los estudiantes desarrollaron un trabajo multidisciplinario y un análisis profundo de la biodiversidad y de la historia prehispánica desde una perspectiva biocultural. Este ejercicio les permitió reflexionar sobre el uso y la conservación de los recursos naturales en el presente, así como comprender la Historia como un proceso dinámico guiado por los vínculos bioculturales que nos acompañan.
Fernanda Diaz Espinosa